6 enero 2009
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Feliz día de Reyes a todos!!! Hoy escribo poquito porque ayer lo dí todo en el blog y la verdad es que fue un día tranquilito pero muy interesante, y con alguna anécdota, cómo no...
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Me levanté muy pronto porque venía con el horario "rural", de acostarme muy temprano y madrugar mucho, asi que a las 6 de la mañana no podía seguir durmiendo y me levanté. Estuve poniendo al día el blog, que algunos ya lo habréis visto, y me fui a desayunar a un sitio al que le he cogido mucho cariño y que seguro echaré muchísimo de menos... A la luz de las velas (por supuesto sin electricidad), con un libro que me estoy leyendo estos días y que regalaré a un par de personas si lo encuentro allí, mi café y unas tostadas. Podría haberme tirado horas así, y de hecho creo que estuve más de una hora, pero quería ir a ver a Toni para contarle cómo había sido mi estancia en Baseri. No os había contado que iba con un "trabajo" pendiente, o una "misión", relacionada con el problema que tienen con la escasez de agua, así que después de desayunar fui dando un paseo hasta Kumary House. Me apetecía andar por las calles de Katmandú otra vez, así en mi mundo, como al principio, y mirar, y ver, y observar. Me encanta.
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Al llegar a Kumary me encontré con Yolanda, sus "vacaciones" acabaron ayer al volver aquí así que estaba allí con sus clases de inglés a las mujeres de la casa, y subí a la cocina. Al rato subió Toni. Me gusta entrar y salir de esa casa con esta familiaridad, apareces sin avisar pero siempre hay alguien con quien hablar o algo que hacer. A Toni le falta tiempo para ofrecerte un té, unas "galletas", chocolate o cualquier cosa que tenga a mano... Me gusta mucho. Estuve hablando con él de Baseri, hay que buscar la manera de elevar agua desde el río pero para eso hay que superar un desnivel de 600 metros, y mirábamos la forma de hacerlo con bombas impulsadas con energía fotovoltaica. Tengo deberes cuando llegue a Madrid, pero cuando el trabajo me gusta no lo considero eso, trabajo. Además, hablamos de las cocinas solares (gracias Tony!), que evitarían el problema tan grande que tienen todas las casas de Baseri con el humo, y también la necesidad de ir a buscar leña y cargarla las mujeres en la espalda. Al hablerle de esto último, me habló de un proveedor nepalí que se dedicaba a construir cocinas solares, algo más sofisticadas que lo que yo le proponía, y me pareció buena idea también.
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Entonces empezó mi aventura del día, que prometía ser tranquilo. Pero aquí siempre pasa algo, ya lo sabéis. En un momento llamó por teléfono a este proveedor y le dijo que yo iría a verle. En cuestión de minutos, me esperaba abajo con la moto Bhim, el nepalí que os conté que vive en El Casal también, arriba, que iba a "hacerme el favor" de llevarme hasta la tienda. Me ví subida en la moto, con el mochilón de fotografía que me acompaña siempre, por supuesto sin casco (aquí sólo lleva casco el conductor, porque los "paquetes" - que suelen ser dos - no lo llevan nunca) y pensando en el caos del tráfico de Katmandú del que ya os hablé al principio. Creía que el día anterior me había quedado sin adrenalina en el viaje en el techo del "autobús", pero no, parecía que iba a descargar algo más...
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Fue muy curioso, divertido, emocionante, o no sabría qué adjetivo utilizar, pero atravesamos Katmandú y salimos a un barrio en las afueras, donde con mi inglés intenté comunicarme con un nepalí que no lo hablaba, tratando de encontrar respuesta a los mil interrogantes que tenía yo acerca de ese tipo de cocinas. No sé cómo, bueno sí, con ayuda de Bhim, conseguí que accediera a llevar una de esas cocinas a Kumary House hoy. Ya os contaré cómo acaba esto... De momento, si nos gusta, será mi regalo para los voluntarios que vayan a partir de ahora a Baseri, que la utilizarán en la escuela para probar y si funciona la idea, se puedan comprar varias para las familias que viven allí y que, según mi opinión, lo agradecerían un montón por muchos motivos.
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Al salir de Kumary House otro paseo por Katmandú, buscando a Yolanda en varios sitios en los que pensé que podía estar, aunque sin éxito. Esto de no tener móvil para llamarla hizo que me acordara de cuando no teníamos nadie y bajábamos a la calle a ver si encontrábamos a alguien por ahí, y siempre acababas sabiendo dónde estarían unos y otros, sin hacer llamadas perdidas para quedar ni llamar veinte veces. Un momento de regresión. De repente volvía a El Casal segura de que me estaba esperando allí. Y así era.
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Cenita aquí al lado, en el sitio de Tara del que ya os he hablado alguna vez, y a la cama a escribir un poquito. En fin, que el día de ayer tranquilo, de "trabajo" muy interesante, pero al mismo tiempo con momentos divertidos y con otra experiencia (ir en moto por Katmandú es una experiencia y los que habéis venido lo sabréis muy bien)... Javito, imagínate lo que me acordé de tí ahí subida y en esas condiciones... Muy divertido y Bhim, un gran conductor!!
Hace 14 años
2 comentarios:
Buenos días Mart, si la verdad es que tu día de ayer mas tranquilo que otros, pero muy interesante, lo unico que me da un poco de miedo... parece que has encontrado trabajo... mmmm!!! y no vale quedarte ahí, jajaja!!
Un placer poder leer de nuevo tus experiencias cada mañana y con muchas ganas de verte el viernes...
Miles de besos.
Bar.
Jo tía... energía fotovoltaica, cocinas solares... en fin, lo que estoy aprendiendo con tu blog!!!
Que soy de letras!! jajaja
Lo que es seguro es que todo lo que estás haciendo allí te lo van a agradecer una barbaridad y, una vez más, te va a hacer sentir de maravilla.
Pero si es que eres perfecta!
Feliz Día de Reyes!!
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