Siempre que me siento a escribir me pasa lo mismo, y es que no sé cómo empezar a contar lo que he vivido el día anterior... lo de ayer fue algo muy bonito, muy duro pero muy bonito al mismo tiempo.
Por la mañana estuve en Bouddha, era el único día libre de Yolanda (sábado) y fuimos con Anne a visitar este templo budista, que junto con el de Swayambunath son los más importantes de Nepal. La verdad es que me impresionó muchísimo, sobre todo porque poco a poco voy entendiendo un poco más la simbología y todo lo que existe alrededor de una estupa como esta. Sólo verla impresiona, por su tamaño, pero si además te paras a mirar los rezos y las ofrendas de los monjes te das cuenta de que forma parte de toda una filosofía de vida. Impresiona, o al menos a mi, en este momento me impresionó mucho. Dejo algunas fotos aunque pienso que aun así es imposible hacerse una idea... en el barrio tibetano que atravesamos para llegar, me encontré también con muchas escenas que disfruté fotografiando, es todo tan distinto...




Lo que realmente hizo el día de ayer tan especial fue la tarde. Yolanda conoció hace un mes un orfanato que está a las afueras de Nepal, en un barrio realmente pobre, aunque aquí hablar de pobreza es... no sé, si Katmandú impacta en este sentido, llegar a estas zonas es todavía más increíble, no había visto algo así desde que había llegado aquí. En casa teníamos algunas medicinas y ropa que habían dejado Carlos y Andrea antes de volver a Granada, así que decidimos visitar este orfanato y cogimos las dos un taxi cargadas con las bolsas para llevarlas hasta allí. Este lugar está muy escondido, en un barrio muy muy muy pobre y al que ningún taxista sabía llegar. Al fin encontramos uno que se vió con ganas de llevarnos, así que negociamos un precio y subimos, aun sabiendo que no íbamos a encontrarlo a la primera, ni a la segunda... sólo llevábamos una tarjeta de Purna, el nepalí que lleva el orfanato, y unas señas bastante malas.
Como era de esperar, a la media hora estábamos perdidos en mitad de la nada, ni el taxista ni nosotras sabíamos hacia dónde había que dirigirse, así que fuimos preguntando de casa en casa por los alrededores y sin saberlo paramos a preguntar en una vieja casa que resultó ser otro orfanato. Nos miramos las dos, y en seguida supimos que algo nos había llevado hasta ahí y decidimos que, como no íbamos a encontrar a Purna, lo mejor era dejar las bolsas en este lugar.
Le dijimos al taxista que esperara un rato, que le pagaríamos más y que volveríamos a Katmandú con él de nuevo después, y todos los niños salieron al vernos en la entrada y nos pusimos a jugar con ellos.Eran divertidísimos, de verdad, todos querían jugar y estar con nosotras, y cuando ya pensábamos que habíamos aprovechado la tarde y que algo nos había llevado hasta ahí porque realmente necesitaban esas cosas, media hora después apareció Purna... Dejo unas fotos de estos niños, y del taxista que también se apuntó a nuestro plan de esa tarde, porque de verdad que me parecieron increíbles, y me lo pasé muy bien con ellos...



Cómo supo Purna que estábamos ahí todavía es un misterio, no sabemos cómo llegó andando desde su orfanato pero al verle nos despedimos de aquellos niños y de sus cuidadoras y, ya sin bolsas, nos fuimos los tres con el taxista hasta la casa de acogida de Purna. Si ya estábamos felices después de aquella primera experiencia, lo de aquí me dejó una sensación todavía más bonita. Estuvimos con los bebés del orfanato, niñas de menos de 6 meses que un día aparecen en los cubos de basura que hay al lado de la puerta del orfanato, o que simplemente son llevadas hasta ahí por una madre desesperada que no puede ni sabe cómo hacerse cargo de su hija recién nacida, porque la mayoría son niñas, por culpa de las religiones y sociedades machistas que hay aquí. Tener a estas niñas en los brazos ha sido muy especial, es muy duro estar ahí y no poder solucionarles la vida a todas, claro, pero se las veía bien alimentadas y tan bonitas... Los seis bebés dormían en un colchón en la parte de abajo de una litera, porque no tienen dinero para cunas, así que entre lo que llevábamos las dos encima conseguimos hacer nuestro mejor regalo de Navidad... tres cunas para que esas niñas puedan dormir con más espacio y mejor! También os digo que hemos pensado que los regalos que os íbamos a llevar a algunos los hemos transformado en estas cunas, así que es también como si fuera de vuestra parte en cierto modo... gracias!!Finalmente nos despedimos de todos los niños y de los bebés y salimos de ahí, cada una pensando en sus cosas pero las dos muy felices por haber tenido esta oportunidad... como siempre me cuesta explicarlo con palabras asi que os dejo mas fotos para que podais ver a estas niñitas que ojalá algún día encuentren un hogar en adopción.



No sé, cenando después en Katmandú pensaba que el sábado que se presentaba tranquilo había terminado siendo un día muy especial, y entonces me voy dando cuenta de que no es que un día supere al anterior, no, es que cada día pasa algo que lo hace inolvidable, porque seguro que esto no se me olvida nunca... 

8 comentarios:
qué bebes más lindos, qué lástima. Tráete uno!
Besos, Anuchi
Jo Mart!! hoy si que me has hecho llorar, vamos que casi no puedo escribirte porque no veo con la de lagrimas que caen.. Que niños tan preciosos, que día tan impresionante!! ya tenía envidia de tu viaje, pero hoy me encantaría esatar ahí!!bueno menos mal que tengo este blog que escribes cada día y veo lo feliz que eres con lo que estas viviendo, asi que yo también soy feliz y siento que una parte de mi está ahí también, gracias a ti.
Mil beso pequeña.
Bárbara.
Prima,
Seguro que no sabrías decir cuál ha sido el día más especial, esto es impresionante. Cada día cuentas algo que nos emociona, por lo que veo, a tod@s...
Estoy segura de que esto no lo vas a olvidar nunca.
Gracias por tu comentario, me hiciste llorar...:p
Lo que más me alegra es leer que estás felz y que estás consiguiendo todo aquello que te propusiste... y mucho más...
Eres una valiente.
Disfruta como lo estás haciendo hasta ahora de todo lo que te queda aún por vivir allí. Seguro que todavía te esperan muchas muchas sorpresas que te harán más y más feliz.
Acuérdate de que tienes que volver, que por aquí te echamos mucho de menos...
Estoy deseando verte y que me cuentes todo todo todo. Y no te preocupes... yo te dejo que sólo hables tú... jajaja
Un abrazo enorme,
Te quiero prima!
Cuidate
Marta muchisimas gracias por deleitarnos con estos textos e imegenes tan entrañables. yo q tngo dos enanas no puedo ni imeginar lo duro q debe ser vivir todo eso, a la vez q emocionante. Gracias, gracias y mil gracias. Aprendemos a valorar poco a poco los maravillosos tesoros que tenemos... tu familia que te quiere, valiente! bss mil
Sabes q? Q eres la más grandeeehh!!!
Qué me encanta leerte, verte y saber que estás bien!
Tus historias entran directamente al estómago...
Cambio de tema, me tienes q dar clases de fotografía con mi nueva D80, tiritiritiri!!! y de expresión escrita tb...no quiero pensar q lo aprendiste en ... ni les nombro!hp!
Crece Marta, crece!!
Un besazo desde dnd las cosas pasan más despacio!
D. (achin, jajajaja, pensé q no me reconocerías!)
Muak!...disfruta!
Vaya día, Martez!! Ya estoy más enganchada que a Fama, te lo garantizo. A bebé Roncola se lo voy a empezar a leer para que te vaya conociendo, aunque ahora no puedas tocarle. Gracias por las fotos, son una pasada.
Besos fuertes. Cada día hay un poquito de nosotros/as contigo.
Namaste Marta!!!
Que pasada Marti!!!
Ya he vuelto de Murcia y ya puedo seguirte dia a dia jeje.
Me das mucha envidia cerdita!!!jaja
Me está encantando todo...esto del blog mola bastante.
La próxima te llevas a Barbi que está emocionada juasjuas.
Cuidate mucho loqui. Por cierto ¿miras tu facebook o correo?
Cuando vuelvas tendrás que seguir con el blog aunque sea te lo inventas....
mil besitos reina
mil besos
Marta, yo para variar he llegado tarde, no he parado de currar, pero me estoy poniendo al dia poquito a poco y sinceramente, es alucinante todo lo que estas viviendo o has vivido, guárdalo muy bien contigo, besos.
Loreto Font
Publicar un comentario